Dampyr de Mauro Boselli

sábado 3 de enero de 2009


Un buen cómic, ante todo, tiene que entretener, y no siempre es sencillo alcanzar tal cometido. Dampyr, otro cómic de la linea italiana Bonelli, lo logra de forma más que notable siguiendo la estructura típica de las series de televisión. Hasta el momento he podido leer los nueve primeros números, y, como ya he insinuado hace un momento, nos encontramos con un planteamiento central que se va desarrollando hasta concluir a largo plazo, de la misma forma que lo hacen muchas series de éxito, y a su vez, como no podía ser de otra forma, nos encontramos con pequeñas historias autoconclusivas que se cierran en uno o dos números. La aventura, y por tanto el puro entretenimiento, es lo que prima. No hay lugar para el aburrimiento.

Todo comienza cuando Harlan Draka, protagonista del cómic, descubre que es hijo de un vampiro y de una humana, lo que hace que, sin ser inmortal, goce de ciertas cualidades que le hacen ser temido entre la comunidad de los chupasangre. Como en toda serie de televisión, y sé que me estoy repitiendo, Harlan encuentra aliados de toda índole, pasando a tener un grupo de secundarios que le acompañarán en gran parte de sus aventuras. ¿Y por qué me recuerda tanto a una serie de televisión? Es difícil de explicar, pero los viajes alrededor del mundo que realizan los protagonistas en los que poco a poco se va esbozando la trama principal, la relación entre los secundarios, la aparición en cada nuevo episodio de otros secundarios menores exclusivos de esa aventura, y todo un sinfín de pequeños detalles me hacen tener la sensación de que estoy frente a la pequeña pantalla que decora nuestros hogares.

¿Cómo se trata el tema vampírico? El autor mezcla los mitos más reales, que podrían ser a la perfección historias basadas en el folclore más clásico, con los tópicos más trillados sobre vampiros, creando así un mundo que no llega a ser como lo que ya sabemos sobre estas siniestras criaturas.

Me atrevo a dar a este cómic un notable alto. Si alguien quiere algún cómic distinto, y le gusta el terror, aquí tiene mucho material con el que alimentar sus ansias de entretenimiento, que eso, a fin de cuentas, es lo que hay en estos tebeos. Y la oportunidad es grande, ya que Aleta, en este caso sí, comenzó a editar la colección haciendo coincidir el número 1 italiano con el primer número español, aunque en los créditos ponga que no es así ya que se les colaron los créditos de un capítulo de Dylan Dog.


Cuaderno de tormentas de David Rubín

miércoles 10 de diciembre de 2008


Al llegar a mi librería habitual, justo antes del expocomic, con todas las novedades frescas y dispuestas para que las masas, o sea, nosotros, nos las llevásemos para devorarlas cuando el tiempo nos lo permitiera, que no siempre es cuando deseamos, me dispuse a hojear el material en una primera aproximación, que evitar un disgusto nunca está de más. Pues bien, este “cuaderno de tormentas”, de David Rubín, digamos, por decirlo de alguna forma, me resultó un tanto raro en un primer momento, a la par que no me dio la sensación de tener mucha pinta de cómic. Eso parecía un cuento ilustrado, ya que, en vez de viñetas, presentes sólo en unas pocas páginas, el cómic, o lo que fuera, se componía de grandes ilustraciones con texto, generalmente situado en una esquina. Dudé, cosa que no suele ser buena, y allí se quedó. Y no, no fue buena elección, porque el cómic desapareció al día siguiente, supongo que agotado, y tardé un par de semanas es volver a verlo. Esta vez, ya avisado de las cualidades de la obra, no me lo pensé y directo que fue a la cesta de la compra.

¿Cómo lo definiría de forma breve? Si a la hora de comprarlo dudé ahora no lo voy a hacer, y es que una palabra define a la perfección la obra: Genialidad. Este puente he podido disfrutarlo, y es que, más que leerlo, lo que he hecho ha sido sumergirme en sus páginas y recorrer los lugares de Ciudad Espanto acompañando al narrador. Cada dos o tres páginas, al comienzo de la obra, tenemos pequeñas historias que rozando lo tétrico nos invitan a sentir y creernos lo que surge de la imaginación del autor, perfilando así, por increíble e inverosímil que pueda parecer, un mundo de espanto como bien indica el nombre de la ciudad. En la segunda mitad de la obra la composición de la historia se torna más sentimental, más intima, y ya la ciudad y sus habitantes pasan a un segundo plano siendo el protagonista y a su vez narrador, junto a una habitante de ciudad Tormento, el eje de la historia.

Si os ha gustado esta historia os recomiendo la lectura de “El país de las últimas cosas” de Paul Auster.


Actualizando

miércoles 3 de diciembre de 2008

Una semana sin escribir, con el blog ahí, abandonado y descuidado, pero, por si alguien ha pensado mal, esto no se cierra, simplemente he tenido una semana algo ajetreada por un cambio de trabajo, y claro, ahora, mientras me aclimato a la nueva situación, con sus trastornos y todo lo que conlleva, el tiempo se me ha pasado volando y no he tenido la cabeza para escribir en el blog. Poco a poco me voy acostumbrando a la nueva rutina y en breve, eso espero, recuperaré un ritmo más constante pero eso sí, sin obligarme, que esto, para que dure, ha de considerarse como un juego y no como una obligación. Así que a leer cómics y visitar otros blogs, que haberlos hay los, y buenos.

Las grapas, te atrapan y no te sueltan

martes 25 de noviembre de 2008

Hasta hace poco, digamos que unos meses, yo era lector se superheroes, genero que llevaba siguiendo desde hace más de una década, pero la actual Marvel, universo que seguía con mayor asiduidad sin ignorar lo que se hacía en DC, me ha obligado a dejar de comprar cómics pijameros. Nunca deseché otros cómics, es más, la biblioteca pública para mi, desde hace muchísimo tiempo, era mi principal surtidor de cómic europeo y americano independiente. Pero mi gasto se centraba en las grapas mensuales.

Como todo lector de cómic con un presupuesto limitado, que de eso sabemos mucho los que sufrimos esta afición, la grapa, por su escaso coste individual, fue mi inicio y refugio durante muchos años. Seguir muchas colecciones, de esta forma, era posible. Hasta que Quesada instauró la bendismanía, régimen por el cual todo se cruza cuando menos te lo esperas. Antes de todo hay que dejar clara una cosa; si deseamos un universo muy cohesionado, dónde todo está relacionado y lo que ocurre en una colección repercute y se muestra en las demás, la grapa es imprescindible. Cada cómic de 24 páginas es el día a día y cada colección es una pequeña parte de la trama principal: el universo Marvel. Hay que simultanear las colecciones de tal forma que sigamos la cronología de forma correcta, y lo único viable para ello es la grapa.

En el año 2000 estábamos en el polo opuesto. Cada colección iba a su aire y, en ese momento, daba igual leer una colección de tirón y luego otra anterior. Era el momento del tomo y así se planificaron las sagas. Lo que ocurría en una colección se quedaba en esas páginas y de ahí no salía. ¿Que Kang invadía la Tierra? No pasaba nada, estaban los vengadores, pero el resto de personajes ni se enteraron, y eso que la invasión fue un tanto radical. Hoy en día habríamos tenido un mega evento con toda su gran publicidad. Kevin Smith en Daredevil, JMS en Spiderman, Grant Morrison en la patrulla X, Ennis en el Punisher, y así un largo etcétera de autores que realizaban etapas más o menos autocontenidas que no requerían más allá de lo que en esas páginas se contaba. Era otro modelo y otro tiempo.

¿Qué modelo es mejor? ¿Cohesión o no cohesión? Ni idea, ambos modelos tienen sus ventajas y desventajas. Pero, y he ahí mi problema, actualmente se está llevando tan al límite lo de la cohesión que me llegué a sentir esclavo de Marvel. Abandoné como he dicho antes. Para seguir el universo, y todas las historias que al final confluían en el evento de turno, necesitaba comprar muchas grapas al mes, tantas que, sin llegar a comprar todo, vamos, ni la mitad, veía que no tenía presupuesto para otro tipo de cómics. Si me apetecía probar algo nuevo no podía, las grapas me lo impedían, y no era viable dejarlas para más adelante. Y ahora compro cosas más caras, obtengo más variedad y gasto lo mismo o menos, pero claro, compro menos cantidad. Por suerte existe la versión digital de esos cómics y, reconociendo que eso es trampa, puedo seguir el universo y a la vez probar cosas que nunca antes habría comprado. Digamos que internet catalizó mi abandono. En el 2000 yo era de los que querían mayor protagonismo de cada colección en el conjunto del universo, pero ahora echo de menos aquella época.


Opiniones

lunes 24 de noviembre de 2008

Esto de tener un blog puede llevar a ciertos equívocos, sobre todo si en dicho espacio se opina sobre obras concretas. Yo, tras leer un cómic, me guste o me aburra soberanamente, trato de expresar las sensaciones que me ha producido, y, en ningún caso, el espagueti volador me libre, pretendo hacer una disección de la obra, cosa, todo sea dicho, para la que no estoy cualificado. Pensar que mi opinión pueda ser cierta es un error. Sólo es cierta para mi, por eso nunca está de más leer otras opiniones, y ahí mismo a la derecha tengo un listado de blogs que pueden cumplir perfectamente dicha función. En este blog hablo de mis gustos, no de verdades universales. ¿Que tal cómic me parece una tomadura de pelo? Vale, muy bien, que me den una palmadita en la espalda y que no me hagan ni caso, que por algo no me tocó el doctorado en tebeos el día que nací.

¿Y todo esto que diantres quiere decir? Una cosa muy simple, que hay que contrastar opiniones. Si todo el mundo piensa lo mismo, y todos dicen que Loeb es malo, aunque venda mucho, bueno, mejor dicho, muchísimo, pues será por algo, leñes, que hasta le han largado de Héroes, pero seguro que alguien disfruta con sus cómics. No todos tenemos la misma perspectiva de las cosas. Y hasta algo mal construido y mal hilvanado puede gustar. Un momento, que se me olvidaba, buscando en la web hasta Loeb tiene sus defensores. ¿Esto qué quiere decir? Pues que esto es como todo, cuanta mayor sea la unanimidad mayor será el grado de certeza en la valoración mayoritaria. Pero a mi me puede gustar lo que no le gusta a nadie más. No hay nada malo en ello.

Cierto lastre que le veo al mundo del cómic en internet es el silencio de los usuarios menos activos, los que raramente dejan un comentario en un foro o blog. Muchas veces, y con razón, pueden verse intimidados a la hora de defender lo que todos, o al menos todos los que se expresan, tildan de basura. O al contrario, pueden sentirse frustrados tras leer algo elevado a los cielos por unos cuantos, pero a ver quién es el guapo que dice que eso no le ha gustado. No hay muchos que se manifiesten contracorriente, pero luego las ventas indican otra cosa. Falta confrontación de lectores.


Black Gas de Warren Ellis

sábado 22 de noviembre de 2008


Este es uno de esos cómics que aquí se publican, únicamente, porque el autor ya tiene cierto nombre en el mundillo. Y el nombre de Warren Ellis está ya muy arraigado entre los lectores. Es un cómic de la editorial americana Avatar que en España publica Glenat.

Ellis nos trae una historia de zombies y, aunque repita tópicos con algún pequeño aporte propio, y el genero esté ahora mismo demasiado explotado, lo hace de forma aceptable. No es uno de sus mejores cómics, ni podría obtener una nota elevada si pasase algún tipo de evaluación, pero, y eso le salva, este cómic es un entretenimiento que cumple como tal de forma notable. Que nadie espere nada del otro mundo. La historia se resume en lo de siempre; parte de la población se transforma en zombies hambrientos y unos pocos tratan de sobrevivir, y no hay mucho más.

¿Qué es lo que menos me ha gustado? El dibujo, ya que en algunos momentos enturbia el guión de Ellis. No es que sea malo, es más, es un dibujo correcto con una forma de narrar muy pobre, pero, por eso digo que no me ha convencido, en algunos momentos la acción se vuelve confusa por culpa de la poca habilidad del dibujante para narrar determinados sucesos. El dibujo cumple sin aportar nada a la obra. Lo cierto es que este cómic, de haber incluido a un dibujante con más tablas, habría sido mucho más interesante.

En definitiva, una historia autoconclusiva dirigida a los que gusten de cómics llenos de sangre, vísceras y violencia sin pausa. Es un cómic del que se puede prescindir pero que a su vez tiene una lectura con cierto interés, habrá a quien le guste más y a quien le guste menos. A mi me ha parecido una lectura para pasar el rato de forma entretenida.


El Puño de Hierro ya no es tan bonito

viernes 21 de noviembre de 2008


Ya tengo en mis manos el segundo tomo, con todos su lujos y las palabras novela gráfica bien a la vista, de El Inmortal Puño de Hierro de Brubacker y Aja, y, debo decir, dando la razón a alguien que lo dijo en los comentarios de un blog que ya no recuerdo, que a partir de aquí ya no merece el formato elegido. Y es cierto, ya que dos números completos del tomo, no algunas páginas como ocurría en el primer volumen, no están dibujados por David Aja, y el resto de números también tiene dibujantes invitados que compaginan su labor con el español. El tomo, con su tapa dura, pierde consistencia, ya no es tan bonito si se empieza a hojear al azar porque la probabilidad de encontrarte con el maravilloso dibujo de Aja disminuye. El primer tomo no desmerecía el formato, pero en este caso una tapa blanda, rebajando así el precio en 4 euros, habría sido más apropiado.

Al menos nos queda la calidad a los guiones de Ed Brubaker y Matt Fraction para que la lectura merezca la pena.


Hellblazer, la gran incógnita de Planeta

miércoles 19 de noviembre de 2008


Leo en la web de los hombre lobo, aunque pudiera parecer mentira, que ya se conocen las novedades provisionales que sacará Planeta tanto en Enero como en Febrero, aunque luego sean totalmente distintas, que esto, para que nadie lo apunte antes de tiempo, es lo que dicen a los libreros que van a publicar, para marearlos un rato con los cambios de última hora más que nada. Y he visto esto anunciado para Febrero:

Hellblazer, de Warren Ellis
Warren Ellis/ Tim Bradstreet, Frank Teran, James Romberger, Javier Pulido, John Higgins, Marcelo Frusin
· Edición original: Hellblazer Nº 134-143 Haunted+Setting Sun
· Fecha de edición: 28/02/2009
· Formato: 240 págs.


Pues bien, como ya sabemos, y si no pues ahora os enteráis, Planeta comenzó a editar Hellblazer desde el número 1 en un formato, por decirlo suavemente, con poco futuro; tomos mensuales de 48 páginas. Y claro, cuando llegaron a la etapa de Garth Ennis y comenzó lo que ya editó Norma hace muchos años, de forma algo traicionera, que en el propio cómic no se avisaba, la colección se canceló. Ese último número, que dejaba una saga a la mitad, correspondía a los números 63 y 64 americanos. Ennis estuvo, en esa primera etapa, que luego regresó, hasta el número 83. Desde Planeta, para evitar que las masas enaltecidas pidieran la cabeza de algún editor, o al menos para evitar que les pusiesen a parir en algún pequeño blog, que algo es algo y por poco que parezca algún daño puede hacer (que ilusos somos), se corrió el rumor, porque eso es lo que suelta el bot en muchos casos, de que la colección no se cancelaba, simplemente se pasaba a tomos más gordos sin numeración. Como hicieron con 100 Balas.

Y de pronto, un mes de finales del 2008, vamos, hace nada, apareció el tomo Hellblazer: Hijo del hombre, con Ennis a los guiones. La continuación de la saga inacabada parecía ser real, pero no lo era. Ese tomo contenía los números americanos comprendidos del 129 al 133, la segunda etapa de Ennis a los guiones de Constantine. ¿Se va a publicar lo que falta de su primera etapa, finalizando la saga en curso? En principio sí, pero ya no me fio, y antecedentes de series colgadas es algo que no le falta a Planeta, como Promethea que paso a las manos de Norma por el desinteres de Planeta, o Powers que va a retomar Panini, y alguna que otra que ahora no recuerdo.

Así que en febrero del 2009, si las cosas no son como siempre y no hay cancelaciones, tendremos un nuevo tomo con la etapa de Warren Ellis a los guiones con los números americanos comprendidos del 134 al 143. Si, es la continución del tomo hijo del hombre. ¿Y lo que se quedo colgado? ¿Y la continuación de la serie actual que también se quedo colgada tras la gran etapa de Mike Carey?

Confío en que al final, aunque sea tarde, se continúe a partir del número 65 americano, pero para ser sincero no me gusta nada esto que está haciendo Planeta, sobre todo por la falta de información sobre cual es su plan respecto a esta serie. Dejarón colgadas dos etapas, la actual, de la que llevamos muchisimo tiempo sin nada que llevarnos a las manos, y la que comenzó desde el número 1 dejando la historia a la mitad, y ahora se meten a publicar de forma continua algo del medio. ¿No sería mejor acabar lo que se dejó a medias? Como comprador me gustaría saber a que atenerme, y al menos saber si van a continuar Hellblazer de forma cronológica o van a recopilar etapas concretas dejando fuera lo que ellos consideren que no interesa. Pero nos matienen a la espera prometiendo una cosa y publicando otra.


Thor de J. M. Straczynski


Ya he podido leer los 8 primeros números de la actual colección de Thor escrita por J. M. Straczynski, y lo he hecho mensualmente, al ritmo que marca la grapa de 24 páginas. Ya conocemos los tiempos que corren gracias al ya tan famoso descompresive storytelling, esa manía de alargar y estirar un argumento para que de más de sí haciendo que la grapa, y de ahí que los renegados del formato vayan en aumento, acabe sabiendo a muy poco. Y este cómic es un claro ejemplo de esta nueva moda en el cómic superheroico. Pero me ha gustado a pesar de no haber acumulado grapas para leerlas de un tirón.

Parte de la culpa, y digo parte porque también es algo culpable la buena labor de Straczynski y su forma de contarnos las cosas, la tiene el dibujante francés Olivier Coipel. Es un placer degustar sus dibujos. Claro, preciosista, espectacular, buen narrador. ¿Qué más podemos pedir? Es capaz de meter splash pages impresionando al lector y, de forma sencilla, mete 6 o 7 viñetas por página facilitando la narración visual. Sólo por el dibujo merece la pena la colección.

Thor, de nuevo entre los vivos, decide traer Asgard a la tierra. ¿Y qué ocurre con sus habitantes? ¿Dónde están? Ese el argumento principal de los 6 primeros números; la búsqueda comienza. Todo transcurre de forma lenta, quizás demasiado en algunos momentos perjudicando al cómic en sí, pero al final, todo en conjunto, queda un cómic muy a tener en cuenta. Es uno de los cómics de la actual Marvel más consistentes, con el permiso de Brubaker, todo sea dicho.

Y así llegamos a los números 7 y 8, algo más autocontenidos pero sin dejar de lado la trama central. En este caso el dibujo corre a cargo del portadista alemán Marko Djurdjevic. Logra, con su dibujo realista, que no añoremos los lápices de Coipel. Este ha sido el primer trabajo de Djurdjevic como dibujante de cómics al completo, y la verdad, espero verlo con mayor frecuencia.


Las aventuras de La Mano Negra

martes 18 de noviembre de 2008


Hacía tanto tiempo que no lo veía que casi lo había olvidado. Y es que el otro día, en un impulso de estos de limpieza general, encontré un libro que tenía desde que era muy pequeño: Las aventuras de la mano negra de Hans Jürgen Press. El arrebato de nostalgia fue tremendo. Es un libro muy simple dirigido a niños que rondan los 10 años, pero, que tiempos aquellos, fue el nexo de unión entre los tebeos y los libros para muchos chavales de la época. Lo leí, lo releí y hoy, muchísimos años después, aún lo recuerdo como si fuese ayer mismo cuando lo tenía en mis manos. Ahora le falta media portada y no sé cuando la perdió. Yo fui un niño que se inició en esto gracias a los tebeos de Bruguera que familiares, entrantes en la madurez que yo veía tan lejana, me regalaban cuando les visitaba, y yo tan contento. Y este libro tenía un poco de tebeo, o eso es lo que le parecía al chaval que no llegaba a los diez años que fui entonces.

El libro nos cuenta las aventuras de un grupo de amigos que, bajo el nombre de La Mano Negra, resuelven casos y ayudan a la policía. Lo importante de este libro, lo que lo caracterizó entonces, es que cada dos páginas, una de texto y otra ilustrada de una a tres viñetas, invitaba al lector a resolver parte del caso apoyándose en la observación del dibujo, como un dónde está Wally pero más entretenido. No disfruté ni nada con este libro.

En un principio cada 2 páginas del libro aparecieron semanalmente en una revista alemana llamada Stern por lo que la resolución del caso, que siempre venía al comienzo de la siguiente página, tenía que esperar una semana para ser mostrada a no ser, claro está, que el niño de turno se adelantara.

Por sorpresa para mí he visto que el libro aún hoy se sigue vendiendo en la casa del libro. Así que si tienes un niño al que regalarle un libro, y no sabes cual, aquí tienes una muy buena opción.



Televisión: Producción industrial, baja calidad


Ya ha comenzado la tercera temporada de Cómo conocí a vuestra madre en España, lo cual, para los que disfrutamos con la comedía, es una gran noticia. Y el primer capítulo, como no podía ser de otra forma, que esta serie me tiene encantando, no ha defraudado. Pero, ¿Cómo se mantiene la calidad semanalmente si aquí no lo conseguimos? Pues de forma muy sencilla, seleccionando sólo lo bueno.

En España, y eso ha provocado que muchos huyamos despavoridos de lo autóctono, la ficción para la televisión se ha estancado en las casi dos horas semanales por capítulo, y claro, hacer humor, pero humor de verdad, no es lo mismo si tienes dos horas para rellenar o sólo veinte minutos. No se pueden hacer infinitos chistes geniales, así que hay que recurrir a lo fácil y al relleno soez, o como dirían algunos, al chiste de caca culo pedo pis.

La comedia española podría tener calidad, pero, al menor atisbo de éxito, de forma algo rara, que los ejecutivos suelen presionar de forma muy eficaz, eso de pronto se alarga y lo que antes duraba cincuenta minutos ahora se extiende desde las 22:30 hasta casi las 00:30. Todo sea por mantener a la audiencia con lo que parece tener éxito pegada cadena, no sea que los espectadores, a los que les encanta eso del zapping, que malvados que son, se vayan a otro canal en cuanto acabe la serie en cuestión.

Y quién dice comedía también podría hablar de cualquier otro género, que con todos ocurre lo mismo. Si los americanos hacen capítulos de 20 minutos o 40 será por algo, pero aquí, que somos más listos que nadie, pensamos que podemos hacer películas semanales, porque eso es lo que parecen. Así que yo, como simple espectador, paso olímpicamente de toda serie española de nuevo cuño, y es que a mi, estar dos horas delante de la televisión viendo algo tirando a mediocre, no me acaba de convencer. Me he hecho inmune. Escucho las palabras ficción española y mi cerebro se colapsa y elimina los últimos diez minutos de mi vida. Han conseguido que no de oportunidad alguna a las series hechas en nuestro país, aunque puedan ser buenas. Es una lástima, sí, lo sé, pero es lo que hay y la culpa es de los que mandan en las cadenas, no de los espectadores.


Carl Barks, un autor de lujo


Vivimos la época dorada del tomo como objeto para coleccionistas, lo que implica, si nos acercamos a cualquier centro comercial, sea este un corte ingles o un FNAC, la abundancia de tomos a la venta donde antes eso estaba más que vetado. El mercado parece expandirse. Pero a veces, la manía por la tapa dura, que otras veces es necesaria, todo sea dicho, llega a límites en los que uno no puede evitar dejar de preguntarse que a qué se ha debido ese tipo de edición en concreto. Y no hablo de los BOME de Panini.

Planeta acaba de publicar el primer tomo de la biblioteca de Carl Barks, y, en todo blog que haya visitado, he podido ver como dicha obra ha sido recibida, salvo por el tema del color, con gran satisfacción. ¿Pero merece la pena el formato? Es un cómic con un tamaño mayor que el de un cómic book con tapa dura que no llega a las 300 páginas, y cada volumen tendrá el precio de 25 euros, pero, y ese es el primer problema que le veo, la biblioteca entera va constar de unos 30 volúmenes. Puede ser interminable ya que la periodicidad, al final, no será constante. ¿Acabará o Planeta la dejará inconclusa como ya ha hecho con otras colecciones?

Es una edición dirigida exclusivamente a los coleccionistas y admiradores de Barks, sobre todo al que ya conozca su obra y quiera una edición acorde con la calidad que el considera que tiene. Porque no nos engañemos, ya que a pesar de que sea un clásico, y sea una gran muestra de lo que es una historieta bien hecha, no deja de ser más que un cómic del pato Donald. Cualquiera que lo vea en la estantería, y desconozca el nombre del autor, o sea, una gran mayoría, lo va a equiparar a un Don Miki pero más caro. Un niño pequeño, a los que se asume que van dirigidos los cómics de Disney en España, y este no es cosa mía, no va a saber valorar el continente. ¿Qué la obra de Barks es superior? Sí, pero a un niño eso en principio le da lo mismo. El tomo en este caso no va a atrapar a lector que lo desconoce y mucho menos al que se lo quiera regalar a un niño pequeño.

Según he podido leer, y no en un único sitio, este primer tomo es bastante normalito tirando a simplón en algunos momentos, pero lo bueno de verdad, donde Barks explota y muestra su arte, es a partir del final del segundo volumen o del tercero. Traduciendo; a los 75 euros gastados empieza lo bueno.

¿Por qué Planeta no ha editado una edición más corta con lo mejor de la biblioteca si querían una edición de lujo? En ese caso yo me habría acercado al cómic, pero sabiendo que van a ser unos 30 tomos, la verdad, prefiero mantenerme lejos porque no sé en que tomos está lo que realmente merece la pena. No son tomos baratos para andar con experimentos. ¿Y una edición en tapa blanda mensual y algo más pequeña manteniendo el número de páginas? Así se podría haber publicado todo en menos tiempo y habría sido mucho más accesible.

No voy a mentir, me gustaría tener la edición más lujosa posible de cualquier cómic, y, a ser posible, estanterías suficientes para guardarla sin que yo tuviera que abandonar la casa. Así que puedo entender que a unos cuantos os haya encantado esta edición y por nada del mundo la habríais querido de otra forma, pero, con los pies en el suelo, hay que reconocer que no es un formato muy comercial y que Disney, aquí en España, es para que los niños pasen el rato sin molestar demasiado. Carl Barks no es un super ventas por bueno que este pueda ser. Todos tenemos obras y autores que desearíamos tener en su mejor edición posible, pero, y ahí es dónde quiero llegar, no suele haber unanimidad entre los aficionados al mundo del cómic. ¿Editamos en formato lujo para unos pocos o en formato tirando a popular pero que tenga algo de calidad para una mayoría? Un eterno dilema que seguirá siéndolo durante mucho tiempo.

¿Coleccionista o lector?

lunes 17 de noviembre de 2008

Si os preguntasen que cual es vuestro hobby, o vuestra principal afición, o lo que sea para vosotros esto de los tebeos, ¿qué responderíais? ¿Coleccionistas o lectores de tebeos? Porque aunque así a bote pronto parezca que es lo mismo en realidad no lo es. Cierto es que respondas lo uno o lo otro, y más si tenemos en cuenta que navegas en pos de información sobre esto de los papelajos con dibujos, da lo mismo la respuesta, quiere decir que sientes algo especial por este mundillo.

Quizás todos empezamos siendo lectores a secas, y eso se puede corroborar porque seguro que una mayoría, cuando eramos muy pequeños, tebeo que tuvimos, tebeo que perdimos, o que nos perdieron, da lo mismo porque nos importaba bien poco, hasta que empezamos a ser algo más responsables y entonces sí, entonces los guardábamos y ahí es dónde todo comenzó. Nació el coleccionista que al principio, como tenía cuatro cosas, las leía una y otra vez y las volvía a leer, hay, que usados quedaron mis Asterix y Mortadelos de la época. Ya no sólo queríamos leerlos, sino que los contemplábamos, adorábamos e incluso llegábamos, en los casos más extremos, que de todo tiene que haber en la vida, a olerlos. Pasar la lengua por la portada, para degustar el sabor de la tinta y sentirnos en comunión con los personajes, quedaba descartado porque eso, que a saber cuan corrosiva podía ser nuestra saliva, podía dañar los cómics. Y esos cachos de papel eran algo así como sagrados, que lo sagrado nos importaba bastante menos.

Los años pasaban, las mujeres nos rechazaban, otras no tanto y alguna alegría que otra nos daban, total, los amores de infancia no marcaban como los que estaban por venir, pero, eso sí, los tebeos seguían a nuestro lado, inseparables, fieles, pero, por avatares del destino, al llegar a una edad, de botellones y esas cosas, de salidas nocturnas y resacas, de, en fin, otros quehaceres sociales que se llevaban nuestro escaso dinero, maldita juventud, rompimos con los cómics. Qué le íbamos a hacer, era la segunda mitad de los 90 y lo que molaba, o eso nos hicieron creer, era Image y todo lo guay del momento, muy hot todo como gustaba decir, y el Manga, tan sano ahora, sufrió su primera gran crisis. ¿Qué nos quedaba? Ni lo sabíamos. ¿Y a quién le importaba? El fin de semana y el tiempo libre estaban para otras cosas.

Pero el sosiego al final nos encontró y, gracias al Dios que cada uno venere, lo dejo a la elección de cada uno, el coleccionista regresó. Y con más ganas que nunca. Aficionado por siempre y para siempre dijimos entonces. Y aquí regresamos al comienzo, a la pregunta que ya alguno habrá querido olvidar. Preguntémonos, si queremos en la más profunda meditación, o en grupo si gusta más, si estamos dispuestos a librarnos de cosas que sabemos que nunca más vamos a leer. Sé que todos soñamos en algún momento, y el que diga que no miente, con una biblioteca propia, con un santuario dónde toda nuestra vida se resumiese en forma de tebeos, pero al final el espacio aprieta y o metemos los tebeos en cajas para al menos saber que los tenemos o nos deshacemos de ellos. ¿Estamos dispuestos? Yo, si soy sincero, no sé si soy primero coleccionista o un simple lector, son muchos años ya, pero cada vez tengo más claro que lo que quiero guardar es, sobre todo, lo que pueda tener a mano y sepa que voy a volver a leer, aunque sea dentro de años. Por suerte existen webs como ebay y todocolección. Al final el espacio, o mejor dicho, la falta de él, es lo que acaba diluyendo al coleccionista y fortaleciendo al lector, y es que este ya se conforma hasta con los cómics que tiene en la biblioteca pública del barrio.


Siegfried de Alex Alice

viernes 14 de noviembre de 2008


Muchas veces coges un cómic, en este caso sin saber mucho de él, y no puedes evitar pensar, si está cargado de dibujos espectaculares, malditos sean los artistas hot americanos, que la historia va a ser más bien normalita o directamente algo mala. Y la satisfacción que se te queda cuando ves que te has equivocado no tiene precio. Eso me ocurrió con este Siegfried. Es una adaptación con ciertas libertades de la opera de Wagner el anillo del Nibelungo que constará de 3 tomos. El dibujo es una delicia, para que dar rodeos, es increíble. Está a medio camino entre el realismo y la animación al más puro estilo americano, lo cual, muchas veces, según te sumerges en la lectura, produce que llegues a imaginar que estás viendo una película. Admirar la composición de página y el arte de Alex Alice es como realizar un viaje de esos que perduran de tal forma en la memoria que ansías revivirlos una y otra vez.

El ritmo de la obra es pausado cuando hace falta y rápido, sucediéndose los hechos sin dar un solo respiro, en los momentos cumbres de la historia que, todo sea dicho, está tan bien llevada que cada página tiene su interés. La edición de Norma, como se podía esperar, es de alta calidad y cara, pero, por una vez, hay que reconocer que este cómic vale lo que cuesta y merece el formato elegido.

Al parecer, según rumores que he podido leer buscando información sobre el autor, existe el proyecto, que no sé si llegará a buen puerto, de realizar una película de animación una vez se publiquen lo 3 números con el total de la historia. Y como siempre en youtube se puede encontrar el trailer que se usó para publicitar este primer album.





¿Un gran comic? Gus de Christophe Blain

martes 11 de noviembre de 2008


Esto de la blogesfera tebeil tiene un pequeño inconveniente, aunque, y menos mal, muchas veces evita que despilfarremos parte de nuestro ajustado presupuesto en cosas que no merecen la pena. La comunicación entre lectores, aunque estos no se conozcan de nada, se ha simplificado mucho con el tiempo gracias a la red, y es fácil encontrar múltiples blogs dando su parecer sobre la obra más variopinta. Pero muchas veces, y ya me ha ocurrido en más de una ocasión, una obra no me ha acabado de llenar por buena que esta fuera. Y la culpa es de los blogs. Sobre todo si son muchos los que unánimemente alaban y gritan alegremente lo cojonuda que llega a ser. El primer tomo de Gus, escrito y dibujado por Christophe Blain, es un buen ejemplo de esto que comento. En estos casos, una vez tengo el cómic en las manos, sin llegar a abrirlo, es tan fuerte mi predisposición a dar por supuesto que es un gran cómic que al final, buscando y esperando la genialidad, no disfruto y no acabo de cogerle el punto. Puede ser un buen cómic, pero no dejo que me sorprenda, quiero que lo haga antes de tiempo. Y así no se puede, pero tampoco puedo dejar de leer otras opiniones porque de lo contrario tampoco descubría nuevas obras. ¿Qué hago entonces? Ni idea. Pero sí sé que no es bueno esperar algo enorme si luego sólo es grande. Defraudado que acaba uno.

Gus me ha gustado, así que antes o después, supongo que después por los precios de Norma, me haré con el segundo volumen, y sé que cuando vuelva a coger el álbum acabaré satisfecho, pero tengo muy claro que de haber leído el cómic bajo el amparo de la ignorancia lo habría sabido apreciar con mayor profundidad. Habría disfrutado más, pero entonces, de no haber leído ninguna opinión, ni sabría que existía. El cómic es un western con ciertos toques de humor centrado, principalmente, en las relaciones de los personajes que son algo más que unos bandidos de tres al cuarto. Merece la pena, sobre todo si no se espera nada.


Los 4 fantásticos de Mark Millar y Brian Hitch

domingo 9 de noviembre de 2008


Ya está a la venta el primer número de la etapa de Mark Millar y Brian Hitch en los 4 Fantásticos. Millar es un autor que me gusta. No es un escritor de obras maestras, eso es algo que ya sé cuando voy a leer uno de sus cómics, pero, y eso es lo mejor de este guionista, siempre, bueno, o casi siempre, hace cómics divertidos que no se quedan en la brutalidad sin sentido. Siempre hay un argumento que logra mantener el interés más allá de la acción. ¿Qué tal este primer número? Pues no lo sé, me ha dejado algo frío. La historia no se hace pesada, pero no llega a pasar nada. Me recuerda un poco a lo que me sucedió con el primer número de la etapa de Strackzinsky en la misma colección. Consigue que mantenga el interés sin ver nada interesante de verdad hasta la última página.

Me gustaría compararlo con el primer número de Ultimatum, y es que el cómic de Loeb, como este de Millar, se queda en una simple presentación de personajes y el inicio del argumento central sin que llegue a pasar nada más. La diferencia está en que Loeb, en Ultimatum, fuerza dicha presentación repitiendo tópicos para caracterizar a los personajes sin llegar a entretener, mientras que Millar cuenta más o menos de forma acertada un día en la vida de los cuatro fantásticos. Ahí estriba la diferencia, en el cómo. Por eso no me ha desagradado este primer número, pero me ha sabido a poco. Me he quedado con la sensación de haber leído sólo unas pocas páginas del primer número, y no ha sido así.

No hay mucho que destripar sobre el argumento, ya que, como he dicho antes, la trama central sólo queda esbozada al final del cómic. Parece que todo va a transcurrir en la más pura ciencia ficción.

Panini por fin, y espero que dure, que estos a las primeras de cambio te sorprenden, ha regresado a las 24 páginas sin complementos de relleno que nada tienen que ver con la serie principal. Ya era hora. Yo por mi parte, en casos como este, prefiero o grapas de 24 páginas mensuales o directamente tomo, pero no 48 páginas con otras cosas que en un principio, aunque luego puedan ser mejores que la serie regular, no me interesan. Suelo huir de grapas dónde se mezclan y alternan distintas historias.

No sé si recomendarlo o no, la verdad, porque aún no me he logrado meter en la historia. Me mantengo a la espera del segundo número.


Ultimatum 1 por Jeph Loeb y David Finch

viernes 7 de noviembre de 2008


Ya ha visto la luz el primer número de la tan esperada, y sobre todo publicitada, serie definitiva del universo ultimate: Ultimatum #1. Nada volverá a ser lo mismo en Marvel, o eso dicen. El cómic en sí, como cómic, no vale demasiado, y la verdad es que me ha defraudado mucho, y no porque esperara algo bueno, simplemente esperaba algo. Alguna emoción fuerte o algo así. Jeph Loeb cumple y hace lo que se espera de él, ahí no ha fallado, ha escrito un cómic que trata de impactar de forma facilona y directa, sin complicaciones, pero bueno, yo esperaba que al menos, estando tanta gente detrás del proyecto, contara algo más, y David Finch, como ya es habitual, hace un dibujo espectacular idóneo para el tipo de cómic de Loeb, es decir, poca narración y mucho impacto.

Y aquí es donde comienzan los SPOILERS, así que nada, cada cual es responsable de lo que lea a continuación. Todo comienza en Nueva York, en un apacible día dónde todos los personajes del universo ultimate realizan su vida cotidiana, como si nada malo fuese a pasar, y de pronto, como quien no quiere la cosa, que grande es Loeb, toda Nueva York es victima de una gran ola que arrasa con todo y con todos, Latveria acaba congelada y algo más debe ocurrir por ahí porque, como si de un Obi Wan Ultimate se tratara, el profesor Xavier dice “han muerto millones” y telepáticamente muestra a todos los héroes la imagen del culpable. ¿Y quién es? Pues el de la imagen publicitaria de Marvel: Magneto con el martillo de Thor.

Las 24 páginas del cómic, ríete Bendis, se resumen en una imagen que la propia Marvel ha difundido a lo largo de la red. Algo han hecho los héroes que ha cabreado a Magneto y este se quiere cargar el mundo. Ya está. Toma argumento para un primer número. Y no hay más. ¿Nos sorprenderá el próximo número? ¿Será más original de aquí en adelante? Misterios que aún quedan por resolver.


Yo maté a Adolf Hitler de Jason

miércoles 5 de noviembre de 2008

Vivir en una ciudad con una importante red de bibliotecas tiene sus ventajas, sobre todo si se es aficionado a los cómics. Hay obras como esta del noruego Jason, autor al que yo no conocía, que me habría pasado totalmente desapercibida de no haberla visto entre las novedades de la biblioteca pública de mi barrio. Así que me la llevé y la verdad es que es un buen cómic. Definir este cómic, sin estropear la sorpresa, es bastante complicado, digamos que podemos resumirlo en que un asesino es enviado al pasado para matar a un Adolf Hitler de un mundo dónde las personas son animales, y a partir de ahí, como base, se sucede la verdadera historia de la obra. Amor, sangre, algo de ciencia ficción, con diálogos justos y mucha narrativa visual, algún que otro giro, vamos, un poco de todo que consigue crear una historia bastante redonda. Un cómic publicado por Astiberri, con un ritmo pausado pero que avanza según pasan las páginas, bastante interesante que aprovecho para recomendar.


Los vengadores, paja hasta el próximo evento

lunes 3 de noviembre de 2008


Tras la espectacular y aburrida pelea del número 33 de los nuevos vengadores de Panini, donde se pegan se vuelven a pegar y se siguen pegando durante todo el número, llegamos a este anual que, si no llegamos a estar avisados, que lo mismo nos daba, pensamos que es un número más de la serie regular y tan tranquilos que nos quedamos. ¿Dónde quedaron aquellos anuales autocontenidos para degustar incluso de forma atemporal? En este caso Brian Michael Bendis, como en los números anteriores, sigue con el enfrentamiento entre el encapuchado y los nuevos vengadores, es más, este número, regular disfrazado de anual como he dicho antes, es en cierto modo un clon del anterior comic, y es que no pasa nada si por nada entendemos pelea y más pelea. Y la confrontación con el de la capucha aún tiene pinta de durar.

¿Qué sensación me produce esto? Me siento en cierto modo algo estafado. La chicha, lo importante, lo que de verdad cuenta en la actual marvel, no es otra cosa que el evento o macro crossover de turno, y eso, aunque parezca interesante, que puede llegara serlo, a mi me aburre por un simple motivo: tengo la impresión de que lo me cuentan es relleno para mantener la tensión hasta el evento de turno, la secret invasion en este caso. Ya me pasó con Civil War, y algo menos con Dinastía de M, pero que a tantos meses visto el evento, y me refiero a los números de hace meses, recién montado todo esto de la iniciativa, comiencen a dejar pistas sobre los Skrulls infiltrados, soltando alguna que otra migaja para tenernos ahí pendientes, logran que me evada de los argumentos actuales que no son gran cosa por sí mismos, todo sea dicho, que menudo tostón lo del ultrón femenino, y al final, como decía hace un momento, en vez de prestar atención a lo que transcurre en cada comic estoy más pendiente de si tocan al menos colateralmente lo de la invasión secreta.

Cada día comprendo más a los que sólo leen la macro saga del momento y pasan de puntillas por todo lo demás. A fin de cuentas con esta manía de alargar tanto cada saga, contando en 6 números lo que sólo da para 2 (Ultrón femenino de los poderosos vengadores), tampoco hay mucho que perderse entre un evento y otro.


Vendiendo en Ebay

domingo 2 de noviembre de 2008

El otro día en UTCON salió el tema de qué hacer con lo cómics cuando, por falta de espacio, nos entran ganas de librarnos de unos cuantos que sabemos que no vamos a volver a leer. Pues bien, yo llevo exactamente un año vendiendo en ebay y he vendido mucho material. ¿Merece la pena? Sí, pero, y esto hay que dejarlo muy claro, sobre todo ahora que ebay ya no es lo que fue, hay que tener cuidado y no anunciar por anunciar ya que, como cobran bastante por insertar anuncios, se venda o no, podemos incluso perder dinero.

Ebay, y otros portales de este tipo, salvo alguna excepción, tienen un problema: los anuncios tienen un periodo bastante corto de vida. Puedes poner a la venta algo, cualquier cosa, que por muy interesante que sea como el potencial comprador no entre en ese momento te lo comes con patatas y adiós a lo invertido al poner el anuncio. Si el objeto en cuestión es de poco valor, y te ves forzado a ponerlo varias veces a la venta, al final haciendo balance puede no llegar a compensar la venta, sobre todo por el tiempo invertido. El comprador de lo que vendes existe, pero no hay abundancia de compradores que pujen y pujen en ebay como erróneamente podríamos pensar, eso sólo ocurre con la tecnología. Puse a la venta, por poner un ejemplo, el Violator de Alan Moore varias veces y hasta la cuarta intentona, aprovechando una oferta de inserción de anuncio gratuito, no lo vendí, pero esa vez el precio se triplico respecto al de salida porque hubo 3 interesados que pujaron.

La propia compañía te induce a caer en otro error, el cual, para el vendedor, puede ser muy desagradable, y no es otro que poner el precio de salida demasiado bajo, tanto que no nos interese venderlo a ese precio, pero claro, como sólo haya un interesado puede llevarse un lotazo por 1 euro, precio, por cierto, que aconseja poner ebay en todos tus productos como precio de salida para que, según publicitan, puje más gente, pero no dicen, los muy listos, que eso sólo vale para móviles, consolas y similares. Han convertido con su política dicho portal en un lugar para buscadores de gangas que raramente pueden existir, y es que, muchas veces, un comprador considera excesivo pagar por algo la mitad de lo que vale, quiere pagar casi nada.

Claro, dirán algunos, compradores de esos no habrá muchos porque nadie da duros a pesetas, como antiguamente decíamos, y hay que desconfiar ante los chollazos, pero sí los hay, y se puede comprobar en su foro observando, de vez en cuando, la cantidad de agraviados que han sido estafados comprando un Iphone por 100 euros o una playstation 3 por 200. ¿Hay compradores serios? Sí, y muchos, pero no tantos para vender con demasiada facilidad determinados productos. Hay que contar también con los gastos de envío. ¿Debería Ebay facilitar que los productos con menor demanda en el portal, como son los cómics o libros, se pudieran anunciar con menos riesgo para el vendedor? Sí, abaratando la inserción en dichas categorías o directamente regalándosela, de forma permanente, a usuarios con buen perfil, que para algo inventaron eso de la valoración por estrellas.

Al final es la pescadilla que se muerde la cola, el vendedor espera y no anuncia mucho porque no tiene la garantía de vender sus productos de forma rentable, y el comprador ocasional, el que se pasa de vez en cuando por el portal, no regresa con más frecuencia porque no encuentra todo lo que desearía encontrar. ¿Y Ebay qué hace? Nada, por eso cada año la cantidad de productos disminuye y cuando hay una oferta de inserción gratuita o con buen descuento, que hay muy pocas, todo sea dicho, el número de productos en el portal se triplica y en ese momento hay saturación, por lo que vender es más complicado porque aumentan los vendedores, pero no los compradores.


Z Mazinger o Mazinger Z

sábado 1 de noviembre de 2008


Dicen que el sabor del pasado es irrepetible, sobre todo si te dan un sucedáneo de bastante mala calidad. Y eso es lo que me ha ocurrido con este Z Mazinger publicado por RBA del que poca cosa puedo decir. Insulso, ñoño, aburrido, con personajes tirando a estúpidos, y así podría seguir un buen rato más, pero, teniendo en cuenta que el primer número de un coleccionable siempre es bastante más barato, y que la nostalgia nos hace ser algo impulsivos, he picado y comprado este comic del equipo de Go Nagai.

Todo se resume en que Mazinger Z, el robot de las estrellas al que conocimos en nuestra infancia, ahora es el propio dios Zeus de la mitología griega despertado en nuestros tiempos para combatir a los brutos mecánicos que pretenden invadir la Tierra. Incluso un planteamiento como este, alterando radicalmente el origen del personaje, podría pasar y convencer, pero el comic, al menos este primer tomo, tiene todo lo malo que puede tener un manga, como ya he dicho más arriba. Así que es comprensible ahorrarse los 10 euros que va a costar cada uno de los próximos tomos (ya deben estar el segundo y el tercero a la venta, que el experimento es semanal).

Al parecer RBA ha optado por comenzar por este Z Mazinger ya que la segunda mitad de la colección, comenzando con un nuevo número 1, se va a centrar en la adaptación de la serie animada realizada por un colaborador de Go Nagai, y es que el comic original, escrito por este y ya publicado en nuestro país, difiere bastante de la serie animada que todos podemos recordar. ¿No habría sido mejor comenzar directamente por lo que todos recordamos y queremos volver a leer? Sobre todo teniendo en cuenta que según dicen en algunas webs, cosa que yo no he podido comprobar, dicha adaptación tiene cierta calidad. ¿Si esta cosa tan mala de Z Mazinger fracasa publicarán la segunda mitad del coleccionable? Porque no es que sólo sea malo, es que no es ni el Mazinger que recordamos, ni una imitación decente. Así que nada, cuando llegue la adaptación de la serie animada, si es que llega, ya veré que hago pero ante todo buscaré opiniones antes de comprar el primer tomo.

¿Y la edición? Pues cara para lo que ofrece si cada tomo como los que publican otras editoriales va a costar 10 euros en vez de 7 ó 8. No tiene nada del otro mundo. No es que sea prescindible, es que cuanto más lejos mejor.


Dylan Dog y Brad Barron

Hasta hace 3 años eso de Bonelli, si me tenía que sonar a algo, era a bollo de las tardes de cuando éramos unos infantes de patio de colegio, pero eso cambió cuando estuve en Roma de visita hace unos años. En todos los quioscos, y cuando digo en todos es en todos, no en la mayoría, tenían esos comics tan raros que yo creía recordar haber visto en mi librería habitual, a los que, por cierto, había ignorado por sus poco llamativas portadas. Eso tenía que ser importante, de lo contrario, qué hacían tan a la vista en tantos sitios, me pregunté, sobre todo el de ese individuo con camisa roja que siempre salía acompañado por Groucho Marx. Así que un tiempo después, ya en Madrid, tras haber tirado de internet buscando información, por supuesto, me decidí a probar con Dylan Dog. Y fue todo un acierto. ¿Qué hacia yo perdiéndome esos comics?

Ahora Aleta ha editado, por fin, y para regocijo de todo buen amante de los tebeos, la etapa de Tiziano Sclavi a los guiones, o sea, desde el mismísimo número 1 italiano. El formato, a pesar de incluir 400 páginas con los primeros 4 números en un solo tocho, me gusta, y lo considero todo un acierto ya que, por sus características de historias autoconclusivas, se puede intentar colocar en librerías tipo FNAC y similares. Detective de las pesadillas se hace llamar. Si me gustaron los primeros números de Aleta, que empezaron desde el ciento y pico italiano, estos primeros números de Sclavi los superan con creces.

Este primer volumen incluye historias que abarcan todo el género de terror, desde los fantasmas hasta los hombres lobo pasando por los zombies, pero siempre, y ahí el acierto, con un toque especial que hace que el tema de cada comic, que podría parecer ya desgastado y demasiado trillado, goce de cierto carácter original que nos permite leer algo viejo como si fuera algo nuevo. Y por eso me ha gustado, y mucho. Dylan Dog ya se ha convertido en uno de mis comics favoritos. ¿Algún defecto? Quizás la facilidad con que las mujeres, en cada historia, se sienten atraídas por el personaje, lo cual provoca, por como está forzado a veces, que nos salgamos de la historia con cierta sensación de irrealidad y simplicidad. Pero es un mal menor que para nada estropea las historias que nos cuenta Sclavi.


El otro comic de Bonelli del que venía a hablar, que ha pasado muy desapercibido en la blogosfera, es Brad Barron - no humanos del guionista Tito Faraci. En este caso nos encontramos con una serie limitada sobre invasiones alienígenas que, Aleta, de nuevo abarcando varios números en cada edición, editará en 6 tomos de 300 páginas cada uno. Brad Barron, el protagonista, se enfrenta a la invasión como malamente puede hacerlo, ¿y cómo lo hace? La respuesta leyendo el comic. Leer este comic ha provocado mi admiración por esta línea italiana, y la verdad, ya que aún estoy descubriéndola, espero que dure su publicación en España y podamos ver varios personajes aún inéditos en nuestro país. El dibujo de cada número corre a cargo de distintos autores siendo, todos ellos, bastante apropiados para la historia tanto por su claridad en el dibujo como por su narración. La elección de los 3 dibujantes en este primer tomo es más que notable.

Concluyendo, tenemos 2 tomos muy entretenidos y de una calidad superior a la media de todo lo publicado. No serán obras maestras pero sí son 2 muy buenos comics, o eso al menos me ha parecido.


Muy buen comic pero ...

jueves 30 de octubre de 2008


Sólo hay que darse una vuelta por la blogesfera para ver que, de forma unánime, la actual etapa de Geoff Johns a cargo de la JSA se considera un buen ejemplo de lo bien que puede salir un comic si el autor, como es el caso, sabe por donde tiene que tirar. Pero a su vez, en un universo como es el de DC, este puede ser a su vez su mayor handicap. Y que nadie se confunda con mis actos, pero, a pesar de sus virtudes, he abandonado la colección. Y sin remordimientos. A otra cosa ya que hay mucho dónde gastarse los cuartos. ¿Y si es tan bueno como dicen, que lo es, por qué me he bajado del barco? Porque no soy entendido en DC y no me entero de lo que pasa. Lo leo, sí, y disfruto porque todo está muy bien contado, pero ese comic no es para mi, lo cual es indicativo de que quizás algo falla en el universo superherorico dónde todo eso trascurre. Tras el cruce con la soporífera etapa de Meltzer en la JLA he tirado la toalla ya que el final, muy grande por las importantes consecuencias que va a traer según he podido leer en algunos blogs, a mi, como final, me dejó con cara de imbecil ya que no me dijo nada, pero nada nada nada. Si me falta información, ¿leo supeditado a la wikipededia? Un número, donde ocurra algo que remita a etapas pasadas, vale, pero cuando la norma es la ignorancia, la mía, que quede claro, prefiero dedicarme a otra cosa. No puedo leer un comic en el que parece que falta una parte.

Y esto nos lleva a la ya tan manida y a veces denostada continuidad, lo cual, como de costumbre, nos hace hacernos una muy importante pregunta: ¿podemos atrapar nuevos lectores basándonos tan fuertemente en etapas anteriores? Y es una lástima que un buen comic como este requiera saber tanto de DC para enterarse, al menos, de la mitad de lo que ocurre. Al final tiraré del formato digital para ver si le voy pillando el punto un poco más.


Aula a la deriva de Kazuo Umezz


Ante todo, y como comienzo, debo decir que este comic ha sido para mi una grata sorpresa, sobre todo teniendo en cuenta que actualmente leo lo justo de comic japonés. De acuerdo en que tras una primera ojeada, así en plan superficial, el dibujo parece tan rígido, con tan poco movimiento, que puede asustar y obligarnos a cerrarlo sin un solo miramiento, o a soltarlo y dejarlo caer para pisarlo disimuladamente ahí delante del mismísimo señor librero, pero, y ahí está el gran fuerte de este comic, la narración y la dosificación de la acción hace que un dibujo poco espectacular pase a un plano tan secundario que al final ni nos moleste y hasta le cojamos cierto gustillo. Este comic con otro dibujo no sería este comic, y punto. Como bien se puede leer en la propia web de ponent mon, dónde os remito para leer la sinopsis, tocamos en esta historia el llamado terror psicológico, lo cual, hablando de comic japonés, puede inducirnos a pensar que esto va de ralladuras mentales que ni el propio autor llega a comprender, pero no es así. Más que terror yo diría que es un comic de horror. Y deseando estoy de tener en mis manos el próximo tomo. Es un comic viejo, un clásico dirían algunos, aunque sólo lo sea realmente en su país de origen, pero es uno de los comics que más me ha llenado en estos últimos tiempos. Muy recomendable.

Aquí comienza (si lo ponen los de Panini para vender pongamoslo pues)

Hace un tiempo, no demasiado, tuve un blog, y murió. Pero como ya sabemos que somos animales de costumbres, y que siempre buscamos la misma piedra dónde pegarnos el mamporro, aquí estoy otra vez para hablar de mis gustos y soltar mis opiniones, aunque poco vayan a interesar, pero, qué le vamos a hacer, me apetece y ya que por ahí se habla de la crisis de los blogs comiqueriles pues he decidido hacerme uno, sin pretensiones, por supuesto, aunque no sólo hable de comics.

Bienvenidos a Un Mundo Torcido, dónde sólo nos ponemos rectos pensando en lo único, ya saben a que me refiero.